(Suplemento cultural Tendencias de La Razón. Domingo 29 de marzo de 2015)
El próximo 7 de abril se realizará en el Auditorio de la Cancillería la presentación de un disco doble de la obra para piano del potosino Eduardo Caba (1890-1953), quizá el compositor boliviano más importante de la primera mitad del siglo XX. El disco gestionado por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), fue grabado por la reconocida pianista Mariana Alandia y es fruto de una investigación de casi 15 años de la propia Alandia y el compositor Javier Parrado de recuperación de las partituras dispersas e inéditas de Caba y su posterior gestión para su salvaguarda y difusión por el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia de la FCBCB. El resultado es una grabación de casi 100 minutos con 25 obras del músico potosino, 19 de ellas inéditas.
El próximo 7 de abril se realizará en el Auditorio de la Cancillería la presentación de un disco doble de la obra para piano del potosino Eduardo Caba (1890-1953), quizá el compositor boliviano más importante de la primera mitad del siglo XX. El disco gestionado por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), fue grabado por la reconocida pianista Mariana Alandia y es fruto de una investigación de casi 15 años de la propia Alandia y el compositor Javier Parrado de recuperación de las partituras dispersas e inéditas de Caba y su posterior gestión para su salvaguarda y difusión por el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia de la FCBCB. El resultado es una grabación de casi 100 minutos con 25 obras del músico potosino, 19 de ellas inéditas.
Desde su rol como docente en el Conservatorio
Plurinacional de Música, el compositor
Cergio Prudencio fue parte de la génesis de este proyecto y su posterior
desarrollo. En la siguiente entrevista realiza una valoración de la obra de
Caba, en su propio tiempo y en el nuestro.
-
¿Cuál es la trascendencia de la obra
de Eduardo Caba en términos de su influencia y vigencia actuales?
La importancia de la obra de Eduardo Caba está
en cómo se posiciona con respecto al país, a su constitución histórica y cultural. Habiendo tenido un siglo XIX muy colonial, muy
dependiente, Caba y muchos artistas e
intelectuales de su generación se replantean la mirada del país, la expanden e
incluyen al mundo indígena ignorado. Por lo menos lo observan.
Caba es un caso específico de esto. Incorpora a
su lenguaje musical aspectos que tienen que ver
con esos sectores cultural e históricamente segregados. De manera general esa es la importancia de Caba.
- Como se entiende este aporte en el contexto de realización de su obra (es decir, durante la primera mitad del siglo XX)
Debe valorarse en la medida del tiempo político
que le toco vivir. Era un tiempo que no
consideraba al país como un conglomerado de
vertientes diferentes. Había una
visión única, hegemónica, dominante, blanca mestiza. Una visión que la estética de Caba impugnó y cuestionó desde la música.
Lo más paradójico es que aún hoy el posicionamiento de Caba sigue siendo
vigente porque, aunque hemos tenido
avances incuestionables en los últimos
10 años, todavía hay mucho que recorrer en cuanto a las enmiendas que el
país le debe a los pueblos indígenas
- Además de la confluencia de elementos musicales occidentales y originarios que identifica en la obra de Caba ¿Qué características tiene esta en términos musicales?
Una de las características importantes es que el grueso de su obra es para
piano. Él era un pianista que hizo estudios complementarios en España y
se nutrió mucho de las influencias de la música impresionista española, Enrique Granados, Manuel de Falla, Isaac Albéniz,
etc. Y es interesante ver que su obra ha
sido desarrollada según las
posibilidades sonoras y técnicas de ese instrumento. Es en esa medida que la obra de Caba propone
una apropiación de un instrumento que no es originario de nuestra conformación
cultural, pero él lo reinventa en función
de sus necesidades expresivas que sí tienen que ver con nuestra identidad y con nuestra herencia.
- Afirma que Caba es uno de los precursores tempranos de nuestras prácticas de interculturalidad, pero que no es un autor que se nutra exclusivamente de las fuentes originarias, sino también de fuentes europeas. ¿Qué enseñanzas tiene esta acción para la creación de nuestro tiempo?
Es un modelo de
comportamiento que por lo menos yo he seguido y algunos artistas también. Creo yo que es uno de los derroteros que el
país debe emprender, el reconocimiento
del otro, de los diferentes, las interacciones entre ellos, entre unos y
entre otros, el conocimiento mutuo, la agregación, la sumatoria… La creación de
nuevas instancias a partir de referentes diferenciados. Eso plantea Caba, eso plantearon también
artistas como Marina Nuñez del Prado, Arturo Borda, Jaime Saenz, muchos otros
de esa generación que marcan un modelo
de comportamiento que todavía nos interpela hoy.
Y tal
vez mucho más hoy que Bolivia se define en su Constitución Política como un
país plurinacional que reconoce esas diferencias. Ahora falta construir los
caminos que nos lleven del
reconocimiento mutuo a la construcción de instancias nuevas.
-
Pareciera que en los últimos años la
obra de Caba ha permanecido un tanto desconocida porque sus partituras se encontraban dispersas en diversos archivos
¿Cuál es el conocimiento real de su obra?
Es muy poco. Bolivia es un país que se fagocita
su historia, pasan cosas que luego la
memoria borra y no deja rastro, en lo cultural, lo político y lo
histórico. Esa es una de las tragedias
del país.
Justamente esta publicación del disco apunta a
recomponer un patrimonio valiosísimo que la primera mitad del siglo XX nos
dejó y que no habíamos recogido adecuadamente. La publicación del disco y la investigación de Mariana Alandia y Javier
Parrado son inmensamente valiosos
justamente por eso, porque abren ventanas a una herencia prácticamente
olvidada. Con la publicación de la
música grabada y el proyecto de
publicación de las partituras se va a reubicar a Eduardo Caba en el escenario que le corresponde en nuestra
historia y nuestra cultura.
- Que la obra de un compositor como Eduardo Caba sea tan poco conocida y se haya encontrado tan dispersa ¿Qué nos dice con respecto a lo que hay hacer en el campo de la investigación de la música y la cultura boliviana?
Nos dice que efectivamente hay que atender una
memoria perdida que incluye varios aspectos, no solamente a la producción artística de creadores bolivianos,
sino también la memoria profunda, la de los
altos legados del mundo indígena de los que no hemos tomado conciencia ni hemos
sido capaces de recibir ni de proyectar
en nuestros tiempos presentes.
Pero también
nos dice que hoy deberíamos ocuparnos de lo que Bolivia está produciendo para
que las generaciones futuras no tengan
que investigar el pasado. Bolivia es un país altamente productivo en su cultura
y no sé de qué manera se está cubriendo hoy el resguardo y la conservación de esa producción de tal
suerte que pueda servir como parámetro de reflexión, como acumulación para seguir construyendo.
Crédito fotografía de Cergio Prudencio: www.vimeo.com
Crédito fotografía de Cergio Prudencio: www.vimeo.com
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